jueves, 24 de junio de 2010

PATERNIDAD ANÓNIMA. LAS CONSECUENCIAS DE DONAR ESPERMA, John Flynn.

Roma, 20 de junio de 2010. – El aumento constante de inseminaciones artificiales y la utilización de esperma de donantes está llevando a que un creciente número de niños no conozcan la identidad de su padre biológico. Un informe reciente consideraba las consecuencias de esto para las vidas de quienes ahora llegan a la edad adulta.
El estudio lo publicaba la Commission on Parenthood’s Future. Titulado: My Daddy’s Name is Donor: A New Study of Young Adults Conceived Through Sperm Donation (El nombre de mi papá es Donante: un nuevo estudio sobre adultos jóvenes concebidos por la donación de esperma), tenía como autores a Elizabeth Marquardt, Norval D. Glenn y Karen Clark.
Según el estudio, entre 30.000 y 60.000 niños nacen cada año en Estados Unidos a través de la donación de esperma. Se trata, sin embargo, de una estimación a la baja, puesto que ningún organismo recoge estadísticas de estos procedimientos. Además, este el primer estudio serio para evaluar el bienestar de quienes ahora son adultos. El informe también comentaba que la donación de esperma es un fenómeno internacional. Gente de todo el mundo busca donantes de esperma en Estados Unidos debido a la falta de reglamentaciones, y países como Dinamarca, India y Sudáfrica proporcionan también donantes de esperma a un floreciente mercado de turismo de fertilidad.
Los autores hacen una interesante comparación entre la donación de esperma y la adopción. La adopción se rige por normas estrictas, y los padres adoptivos son estudiados de manera cuidadosa antes de poder adoptar. Cuando se trata de la donación de esperma, por el contrario, las mujeres van de compras de donantes en catálogos online que comparan cualidades físicas, inteligencia y logros profesionales, y todo lo que necesitan hacer es pagar la transacción.
A pesar de la comparación con la adopción, los autores observaban que con mucha frecuencia sus amigos y colegas les comentaban que la donación de esperma es casi como una adopción. Para empezar, esta no tiene en cuenta las dificultades a las que muchos niños adoptados hacen frente en términos de separación de sus orígenes biológicos, replicaba el informe.

Daños
Para estudiar la situación de los adultos concebido por medio de la donación de esperma, los autores entrevistaron a más de un millón de hogares y, luego, presentaron una muestra representativa de 485 adultos entre los 18 y 45 años que decían que sus madres habían utilizado esperma donado. Se les comparaba con un grupo de 562 adultos que fueron adoptados de niños, y 563 adultos que crecieron con sus padres biológicos.
“Hemos aprendido que, de media, los adultos jóvenes concebidos a través de la donación de esperma sufren más, están más confusos y se sienten más aislados de sus familias”, indicaba el informe.
Sólo un poco menos de la mitad de estos adultos expresaron su malestar con sus orígenes, y muchos de ellos afirmaron que es una preocupación frecuente que tienen. Algunos de ellos se han sentido como monstruos – el resultado de experimentos de laboratorio – mientras que otros tienen problemas de identidad. El hecho de que en el proceso esté mezclado el dinero ha sido también causa de preocupación para muchos. Otros expresaron su malestar por haber sido un producto diseñado para satisfacer los deseos de sus padres.
La Iglesia católica se ha opuesto con firmeza a todos los procedimientos de inseminación artificial, pero como el informe deja claro, incluso aunque no estés de acuerdo con ello, hay muy buenas razones para estar a favor del derecho de los hijos a saber quién es su padre y poner fin a la paternidad anónima.

Secreto
Otra dificultad que sufren los hijos de esperma donado es el secreto sobre sus orígenes. En la mayoría de los casos, los padres dejan que el hijo crea al principio que está biológicamente relacionado con ambos. Luego, cuando el niño descubre finalmente la verdad, siente que se le ha mentido y que la relación con el padre está adulterada. Esto deja un poso de desconfianza, por lo que el 47% de ellos declara que, mientras crecían, su madre pudo haberles mentido sobre temas importantes. En EEUU se protege a los donantes y a las clínicas de fertilidad a costa de los hijos concebidos.
Pero los problemas no terminan con el secreto. Los resultados del estudio mostraron que el 44% de los adultos concebidos por donación se sentían cómodos con la concepción por donación, siempre que los padres digan a sus hijos la verdad, preferiblemente a una edad temprana.
El informe comentaba que “sólo la franqueza no parece que resuelva las potenciales pérdidas, la confusión y los riesgos que se derivan de hijos concebidos deliberadamente para que crezcan faltando al menos uno de sus padres biológicos”.
El informe concluía con una serie de recomendaciones. Entre ellas estaba la observación de que ningún tratamiento médico tiene tan vastas implicaciones para una persona que no lo buscó el descendiente. Y se preguntaban: “¿Una buena sociedad puede crear intencionadamente hijos de esta forma?” Una pregunta digna de reflexión.

1 comentario:

  1. No me extraña que ocurran estas cosas. Son consecuencias pensables cuando se cede en estos planteamientos de la fecundación artificial, en el más amplio sentido de la palabra artificial.

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